Entre el miedo y la prudencia

Rayda Guzmán. Calle (2015). tinta china y ceras. 

"Ante un peligro la respuesta ordinaria es el miedo,
en tanto que la respuesta excepcional es la prudencia."


La gente tiene miedo y con razón. Analizo los argumentos del miedo y no encuentro`nada que justifique el que le demos cabida, a no ser que nos dejemos llevar por el miedo de los otros, en cuyo caso estamos en el ámbito de lo irracional.  
El miedo siempre es irracional, por eso es tan útil ante lo desconocido. Si no sé cómo se comporta un león, es mejor tenerle miedo, gracias a esto correré o me esconderé, en el peor de los casos hablaré una última oración. La prudencia, en cambio, es una palabra hermanada con la providencia, viene del latín y refiere la acción de ver por delante, es decir, actuar antes de que las cosas sucedan. Se trata de percatarse de las consecuencias inmediatas de algo y ponerle remedio.
En estos días de extrema incertidumbre muchos tienen miedo de enfermar, miedo de los cambios que están por venir, miedo a la miseria. Muchos tienen miedo del cambio forzado de planes: el curso escolar, el noviazgo que recién comenzaba, la celebración de una boda, un bautizo, una comunión, un viaje. Miedo a no poder despedirse de sus seres queridos, miedo a no ver crecer hijos o nietos, miedo a no ver envejecer a sus padres o morir a un enemigo.
En ninguna de estas situaciones podemos hablar de prudencia porque todas ellas son absolutamente imprevisibles y por ello tiene que ser irracional el miedo que las acompaña. Pero, si fuera el caso que quisiéramos ser prudentes ante estos hechos, lo único que podemos hacer es pensar un instante.
La única cosa irrefutable en estos tiempos de incertidumbre es que no podremos controlar los cambios venideros, la única cosa que podremos hacer es prepararnos para ellos analizando cuáles pueden ser, imaginando escenarios posibles, tanto buenos como malos. Por otra parte, los planes y su temporalidad no dependen ya de nosotros, aunque se pueda imaginar cómo actuar para solucionar o mantener vivo el nexo que nos arrojó a una situación determinada: si es estudio, estudiando, si es amor, amando, si compromiso, comprometiéndose. En tanto a la muerte, la prudencia se logra diciendo y actuando en consecuencia a lo que se cree y siente y tomando todas las medidas en caso de. Dar a los seres queridos todo lo que necesitan en el presente y que puedan preservarlo en el futuro: amar, cuidar, educar. En el odio también hay que ser prudente, porque si no somos capaces de matar al enemigo, tampoco tiene sentido pensar ahora en él.
Si todo esto significa algo es porque el miedo no conduce a ningún tipo de acción ya que es el miedo es reactivo. La prudencia invita a pensar, a ver por delante, sopesar las circunstancias y tomar decisiones a fin de sortear con éxito las situaciones. probables
Somos libres de sentir miedo, pero también somos libres de cambiar la mirada para entender cuáles actitudes están al servicio de la vida y cuáles no.

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