Vuelta a las palabras


(para celebrar mis cincuenta y nueve)

Hace por lo menos una década que celebro mi cumpleaños de manera virtual, lo llamo la ‘fiesta virtual’, de este modo puedo reunirme con mis amigos y mi familia a través de la palabra, es como un brindis que busca la complicidad y la compañía con quienes la distancia, el tiempo y la cotidianidad, las dificulta.

Amanecí pensando, una vez más, en el agradecimiento. Quise estar un rato con uno de mis filósofos de cabecera y escuchar –leyendo– sus palabras. Hoy Gadamer y yo volvíamos sobre el asunto del agradecer.

Él relaciona el agradecimiento con el recuerdo, pero se interroga por su esencia, es decir, si el movimiento interno que me empuja a agradecer es de índole meramente social, este acto queda reducido a unas reglas demasiado básicas que no abarcan el fenómeno complejo del sentirse agradecido.

¿Y qué es agradecer? Recuerdo que mi madre insistía en eso, y juzgaba duramente a la gente ‘mal agradecida’. Yo crecí en una cultura que iba más allá del ‘ojo por ojo’. Con mucha paciencia ella me enseñó que agradecer era una cosa que salía de dentro y que debíamos ser cuidadosos con eso, ella lo llamaba ‘delicadeza’.

Esa ‘delicadeza’ tiene que ver con una vibración suave y contenida que se toca en el interior de cada cual. Una buena acción recibida genera de inmediato una sensación de placer tan grande que pensamos en cómo devolver ese placer a la otra persona. ¿En qué consiste ese placer? En ser reconocidos como lo que somos, en recibir una grata invitación a formar parte del mundo humano, es por esta razón que enseñamos a hablar a los niños.

En mi cumpleaños, siento que tengo tantas cosas qué agradecer que no sabría enumerarlas. Todo lo que soy se lo debo a aquellos que me han reconocido (para bien y para mal) y con ello me han sugerido qué camino tomar. Y siento que he tomado un buen camino.
Algunas palabras sirven para expresar gratitud pero, son las acciones las que renuevan la confianza entre las personas “(…) que es siempre mucho más que una palabra o un obsequio. Y en este sentido amplio existe también algo así como gratitud por estar vivo, por existir (…)[1]

Tona, marzo 15 de 2018


[1] GADAMER, H.G., Acotaciones hermenéuticas. Sígueme, Salamanca, 2002, p. 262

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